El año 2025 fue el año de las decisiones difíciles pero estratégicamente correctas. La COOPAC MF PRISMA priorizó la sostenibilidad de largo plazo sobre los resultados contables de corto plazo, y esa elección define nuestra posición institucional hoy. Un entorno que exige prudencia y adaptación. Durante 2025, la economía peruana consolidó su recuperación con un crecimiento estimado del 3.3%, impulsado por la inversión privada y el dinamismo del consumo. Sin embargo, para el segmento microfinanciero el contexto siguió siendo exigente: la informalidad laboral persistente, los impactos climáticos sobre la agricultura, la caída de los precios del arroz en la región de Ucayali y la proximidad del proceso electoral 2026 generaron cautela en las expectativas económicas de los microempresarios y pequeños agricultores que constituyen la base de nuestra membresía. En el sector cooperativo, el proceso de adecuación a los estándares prudenciales de la SBS continuó avanzando. Este contexto regulatorio refuerza la necesidad de instituciones con gestión sólida, indicadores transparentes y gobierno corporativo responsable exactamente lo que PRISMA ha buscado consolidar en este ejercicio.
El hito del ejercicio: saneamiento patrimonial, el hecho más relevante del año fue la ejecución del proceso de castigo contable de cartera crediticia deteriorada acumulada entre 2018 y 2023. En diciembre de 2025 se castigaron S/ 2.52 millones correspondientes a créditos con mora histórica
irrecuperable, con la constitución de provisiones adicionales por S/ 1.065 millones. Esta decisión, alineada con las recomendaciones de auditoría externa y con criterios de gestión prudencial, tiene consecuencias técnicas precisas que deben entenderse en su justa dimensión:


